08/06/2009 - Restaurantes
El respeto por los sabores, la mejor materia prima y la base de la cocina tradicional son algunas de las reglas que sigue Víctor EnrichEl calendario de temporada marca la tendencia de la carta que varía con las estaciones En noviembre de 2005 abrieron por primera vez para sus amigos y familiares. Actualmente ENRICH tiene una clientela que viene de todos los rincones de España. No ha sido fácil. Jornadas interminables de trabajo pero llenas de ilusión y alegría han logrado un sueño: asentarse en el difícil panorama gastronómico de la capital. Sus secretos: producto, calidad, técnica y un alto nivel de exigencia. Celebran su primer SOL de la Guía Repsol 2009 Víctor Enrich (Madrid, 1973), es un cocinero vocacional, que ha recibido una excelente educación gastronómica, viajando por todo el mundo y conociendo cocinas y platos de todos los orígenes. Desde muy pequeño, ya sentía curiosidad por la cocina, de hecho, siempre entraba en ellas atraído por una inquietud que hasta la fecha ha persistido. Una de las personas que más pudo influir en su decisión de convertirse en cocinero, fue probablemente María, una señora que guisaba algunas temporadas para la familia. De ella comenta haber aprendido muchas cosas y algún que otro secreto culinario. Aunque Enrich comenzó su andadura profesional en el mundo de las finanzas, pronto, “el gusanillo” de la cocina llamó a su puerta y desde el año 2002 cambió las fusiones y adquisiciones por los fogones. Comenzó trabajando en los restaurantes Laray, Illumbe y Neo. Posteriormente, encaminó sus pasos al prestigioso Cordon Bleu de Paris, donde Enrich adquirió un profundo conocimiento de la cocina clásica francesa y de la gastronomía del país galo, viajando por diferentes regiones. A su regreso, ya en Madrid, trabajó en Eneldo Catering introduciendo nuevas técnicas y platos, hasta que a finales de 2005 decidió abrir su propio restaurante, junto a su mujer, María Vega de Seoane. Desde su apertura, Víctor tiene solo un lema “dar de comer bien cada día”. Enrich basa su cocina en el respeto de los sabores, los fuegos lentos, las reducciones bien hechas y la materia prima de más alta calidad. La cocina de ENRICH es la alta cocina clásica, de mercado, donde prevalecen las bases de las recetas de toda la vida. A la hora de emplatar, Víctor cuida al máximo el estilismo y la presentación de los platos, utilizando todo tipo de técnicas y perspectivas. Aunque la carta va variando en función de la temporada, Víctor tiene algunos platos que ya son prácticamente fijos, como por ejemplo el corte de foie-gras mi-cuit, pan de especias, ensaladita con vinagreta de uvas y cristal de quicos; el carpaccio de presa ibérica ahumada al carbón de encina y romero y ensaladita de roqueta; el lomo alto de bacalao Noruego fresco, al pil-pil, morro de ternera ahumada a la vizcaína y crujiente de butifarra negra; el cochinillo ibérico confitado con aceite de especias, patata al mortero con bacon, chutney de pera o el jarrete de ternera braseado en salsa de fino y tinto. Entre los postres consagrados encontramos la tarta de queso, confitura de higos, cristal de guirlache y crema inglesa al moscatel. Casi todos los platos tienen medias raciones. Y para los que desconozcan su cocina, Víctor propone un menú clásico (a 50€) con los platos que más ha demandado el público en estos últimos meses. Al mediodía y las noches de los lunes, martes y miércoles, Enrich ofrece su menú Tradición a 35€ (no incluye vino) en el que predominan las recetas y los guisos más tradicionales de nuestra gastronomía: lentejas, sopas de ajo, fabadas, etc. Al frente de la Sala está María Vega de Seoane, la mujer de Víctor y el alma del restaurante que consigue crear un ambiente único. Una carta con más de 100 referencias de vinos de todos los orígenes, una increíble selección de tés y una cava de puros completan el escenario. La decoración de ENRICH es de corte clásico, incluso un poco afrancesado (como se puede ver en sillerías y telas). Lacas, maderas barnizadas, tejidos naturales... 220 metros cuadrados que están estudiados al milímetro, en los que impera el diseño oculto de las instalaciones y la verticalidad en las perspectivas. Para ello, se han aprovechado los techos de casi cinco metros de altura y se han colocado espejos inclinados, lámparas gigantescas y se ha dado mucho contraste entre los tonos beige y negros del techo. Cabe destacar asimismo, el diseño de la bodega en la planta inferior, con una gran cristalera que deja ver todas las botellas. El restaurante ENRICH está situado en la zona norte de Madrid, en la Plaza de la Fuente de La Moraleja (c/ Estafeta, 2.- Tf. de reservas 91 650 29 32). ENRICH tiene capacidad para 60 comensales y organizan eventos privados previa reserva. El precio medio gira en torno a los 42€ (sin vino). Se permite fumar. Cierra los sábados al mediodía y los domingos. Horario de cocina: 14-16 horas al mediodía y 21-23:30 horas, las cenas. Parking concertado en la misma plaza. En verano disponen de una magnífica terraza. |