¿Me da fuego por favor? La ley anti-tabaco pone un punto y aparte en nuestra vida cotidiana. Lo que hace unos años era un hábito social que significaba integración es hoy cuestionado y perseguido. ¿Cómo afectará al sector de la restauración? El sector hostelero y en general la empresa del ocio se encuentran directamente afectados por las obligaciones que impone la nueva ley. Por una parte los consumidores deberán condicionar sus hábitos a los espacios que frecuenten, y por otra las empresas deberán acondicionar sus instalaciones. ¿Como evolucionará la conducta social? Siempre en el supuesto de que se cumpliera de forma efectiva la ley, queda la duda de saber si serán los consumidores los que se amolden a la normativa y no discriminen a los establecimientos, o si estos acabarán seleccionando su clientela imponiendo zonas libres de tabaco o dedicadas a su consumo. Esta cuestión parece ser la causa de la preocupación del sector hostelero, que se puede ver perjudicado según la nueva disposición de los espacios de sus establecimientos. Se cuestionan las inversiones, en el caso de tener que reformar las instalaciones, si además se une la incertidumbre de la respuesta de la clientela. Por su parte, como en el caso de los bares, los fumadores reclaman activamente espacios abiertos "para fumadores", argumentando su adicción y la libertad de consumo, y los no-fumadores piden zonas verdaderamente libres de humo, donde no tengan que oler a tabaco ni consumirlo "pasivamente". |